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Opinión - Miguel A. Parra
- 16/06/2020

Proyecto Mindsees

La vista debe aprender de la razón. Johannes Kepler

Almeria 24h
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Proyecto Mindsees


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Capitulo 1

¿Resuelves en ocasiones problemas complejos de forma sencilla? ¿Te ves a ti mismo como una persona intuitiva? ¿A veces ves venir los problemas antes que los demás? Si tu respuesta ha sido sí a estas tres preguntas, tú podrías pasar a formar parte del proyecto Mindsees participando en…

Con esta publicidad de apariencia vulgar, intentaba el Proyecto Mindsees, importado de EEUU, localizar a personas con una extraordinaria capacidad para resolver problemas complejos basados en la intuición más que en las matemáticas entendidas como ciencia exacta. Para ello publicaban en un periódico, nunca en formato digital, veinte ejercicios en días consecutivos en el que también ofrecían una dirección de correo electrónico dónde se podían enviar los resultados. Ninguno de los participantes sabía que realmente, eran los servicios de inteligencia del gobierno los que estaban detrás de este proyecto, ni tampoco, claro está, cuál era su verdadera finalidad.

Capitulo 2

Tras más de quince años de su vida dedicados a trabajar en el CNI, Centro Nacional de Inteligencia, era la primera vez que Lázaro Sarasola se encontraba ante un proyecto que no compartía en absoluto. Se trataba del proyecto Mindsees. La orden le había llegado de arriba, “del cielo” como decían bromeando cuando se referían a sus superiores de más alto nivel. Sabía que no tenía otra opción que llevarlo a cabo, después de todo “los soldados están para obedecer”, se repetía así mismo sin creer mucho en esta consigna.

De aspecto siempre impecable pero con algunos kilos de más y canas asomando en su pelo negro, Lázaro Sarasola era de esas personas prácticas que necesitan vivir en un entorno perfectamente ordenado, la improvisación y el desorden no eran bien recibidos en su particular visión del mundo. A él y a su compañero Pablo Cano, de aspecto más distraído, les gustaba desayunar en una cafetería de amplias cristaleras, situada frente al edificio del CNI. Desde allí se podía observar la majestuosidad de aquellas oficinas que reinaban en la avenida mostrando sin pudor alguno su relevancia. Aquella mañana, Lázaro Sarasola desahogaba su frustración con su compañero.

- Mira, aquí lo tienes, el primer ejercicio de “Inteligencia Intuitiva” del proyecto Mindsees puesto en un periódico por orden ministerial. A esto nos dedicamos ahora, a buscar cerebritos con ganas de jugar a esta gilipollez
- No te hagas mala sangre. Solo es un trabajo más
- ¿Otro más dices? Esto es una estupidez en toda regla. Que una persona sea capaz de resolver estos ejercicios o mejor dicho “juegos de frikis”, no significa que su mente sea mejor que la nuestra
- No se trata de mejor o peor, se trata de ver cosas que los demás no vemos
- Pues si son tan listos que estudien y se saquen unas oposiciones como todo hijo de vecino, es así de fácil
- En EEUU llevan años trabajando con este sistema y aseguran que han encontrado a gente muy válida. Parece que les funciona
- Esto es España joder, aquí hacemos las cosas de otra forma. Te voy a poner un ejemplo con el camarero

Con un gesto avisó al joven que estaba limpiando una mesa cercana

- Son 4 euros con sesenta - Dijo el camarero al acercarse
- Si vale, toma cóbrate, pero no te había llamado para eso, quiero que intentes resolverme esto

El camarero, alto pero de aspecto frágil y que parecía tener poca destreza para domar su flequillo rojizo, cogió el dinero y miró atentamente al juego que proponía el periódico, para seguidamente ir a la caja y regresar con el cambio.

- El resultado es 10

- ¿Ves lo que te digo Pablo? Es un buen camarero, jamás se ha equivocado con el cambio pero todas estas cosas le vienen grandes. Solo tenía que acertar un juego que yo no tardé mucho más de cinco minutos en resolver pero él ni siquiera se ha tomado el tiempo necesario. Ha ido a lo fácil, a lo rápido. Sin embargo nosotros conocemos el valor del esfuerzo y sabemos que el tesón y la constancia son la piedra fundamental que te lleva al éxito
- Es diez, señor. El resultado no puede ser otro

Lázaro y Pablo miraron fijamente al camarero llamándole así la atención por su insistencia, que ellos percibieron como un signo de arrogancia. El joven se alejó agachando la cabeza y volvió a terminar de limpiar la mesa contigua. Ambos no le dieron mayor importancia y continuaron hablando de otros asuntos.

- Dime Lázaro ¿Cómo va lo de tú mujer?
- Mal, muy mal. Esa hija de… se va a quedar con todo. Me va a sacar hasta el último euro. A veces pienso que mi abogado trabaja para ella
- ¿Y el niño?
- El niño es lo de menos
- Que burro que eres…
- No, entiéndeme. El niño quiere a la madre y la madre quiere al niño. Yo también lo quiero pero a mi forma
- Venga, vámonos ya para el curro que el jefe también nos quiere… pero a su forma

Capitulo 3

Ya por la tarde, Lázaro Sarasola, repasaba en su despacho los últimos informes que le habían llegado cuando recibió una llamada de su compañero

- Dime Pablo, creía que te ibas a tomar la tarde libre
- Y esa era mi intención, pero al abrir el correo del proyecto Mindsees, he visto que la mayoría de los resultados que nos han mandado eran el número 10
- Jajaja. Te lo dije, todo esto no tiene sentido ¿Ha acertado alguien? ¿Tenemos ya un “Iluminado Intuitivo”?
- Han acertado la mayoría, 10 es el resultado correcto
- No puede ser. En la plantilla que nos mandaron tenemos todos los resultados menos el del último ejercicio y recuerdo perfectamente que el del primero es 16. Yo lo hice y tú también. Ambos coincidimos en que era 16
- Y así debería ser, pero el periódico se equivocó y dónde debía ir un 6 puso un 9. Con este cambio el resultado es 10

Tras pensar durante toda la tarde en lo que había pasado, Lázaro Sarasola llegó a la conclusión de que todo era fruto de la casualidad y así se lo explicó a su compañero la mañana siguiente en la cafetería.

- No digo que un camarero no sea capaz de resolver ese juego, de hecho es solo el primero de los 20 ejercicios y nos advirtieron que la dificultad iría en aumento hasta llegar al último. Lo que no cuadra es que lo resuelva en los pocos segundos que tardó en traernos el cambio
- ¿Crees que dijo el número 10 al azar y acertó?
- Exacto, el diez es siempre uno de los más recurrentes cuando se pide un número al azar, así lo indican las estadísticas. Ha sido una casualidad y te lo voy a demostrar, solo hay que pedirle que resuelva el ejercicio de hoy

Al mostrarle al camarero el segundo ejercicio de Inteligencia Intuitiva, miró durante unos segundos más allá de la cristalera. De pronto sonrió y dijo “14 es el resultado”. Lázaro y Pablo se miraron incrédulos “No podía ser. Otra vez lo había acertado sin mayor esfuerzo”. “Esto debía tener una explicación”.

- Está claro amigo que tú ya habías visto este juego
- Pero eso no puede ser – Intervino Pablo - nos aseguraron que eran totalmente originales. Excepto nosotros, nadie conoce los resultados
- Pues ya ves que no es así porque este los conoce. Deben estar circulando por las redes desde hace tiempo y nuestro amigo, que nos está vacilando, ahora nos va a decir concretamente dónde los podemos encontrar porque si no…

Pablo, a pesar de su poca estatura, tuvo que interponerse entre el camarero y Lázaro para que este último no lo agarrara del cuello para “obligarle a decir la verdad”. Nada más volver al edificio del CNI, ambos compañeros informaron a sus superiores sobre lo sucedido y estos a su vez mandaron una queja a los creadores del proyecto Mindsees, que como respuesta aseguraron una vez más que todos los ejercicios eran originales. No obstante, desde la cúpula del CNI se decidió que un ejército de expertos en la Red del Centro Nacional de Inteligencia rastreara hasta el último rincón de internet. Horas más tarde llegaron a la conclusión de que esos ejercicios nunca habían sido publicados.

Capitulo 4

Lázaro continuó enviando los ejercicios al periódico como se lo habían ordenado pero dejó de ir a la cafetería a desayunar. No soportaba la idea de encontrarse junto al camarero mientras este se podía estar riendo de él por dentro. Toda esta situación le provocaba una desazón que al paso de los días iba en aumento. Una duda lo consumía por dentro ¿Cómo había podido conseguir el Camarero los resultados?

Finalmente, una idea comenzó a rondar por su cabeza ¿Sería su compañero Pablo Cano el verdadero culpable? ¿Qué ocultas intenciones podría tener? Obsesivamente fue atando los cabos uno a uno hasta llegar a una conclusión en la que todo le cuadraba. Pablo era el único que le podía estar pasando los resultados al Camarero. Salió al pasillo dando un portazo y entró en el despacho de Pablo sin llamar a la puerta.

- Te has portado como un auténtico hijo de puta
- ¿Qué ha pasado? No entiendo…
- ¿Qué no entiendes? Eres tú quien le has ido pasando los resultados al camarero
- ¿Pero cómo puedes pensar eso? Si hubiese filtrado esos datos me estaría jugando el puesto, además ¿Como podía yo saber que le ibas a preguntar al camarero?
- No lo sé aún, pero esta es la única explicación posible. Llevo días dándole vueltas y no logro ver otra. Maldita sea, me estoy volviendo loco con toda esta mierda
- Hay otra explicación. La tienes delante, pero no la quieres ver
- Pues cuéntamela antes de que haga un informe advirtiendo de que alguien está filtrando los resultados del proyecto Mindsees
- Habrás comprobado que cada vez son menos los correos que nos llegan con soluciones correctas porque cada vez son más difíciles de resolver
- Sí, eso era predecible
- Pues el camarero las sigue acertando todas cada mañana. Siempre me da la solución correcta, aunque es cierto que ahora ya tarda un poco mas
- ¿Qué tarda un poco más? Vamos por el ejercicio número 12 y yo hace días que no consigo descifrar ni uno a pesar de tener el resultado y estudiarlos durante horas

Capitulo 5

A la mañana siguiente volvieron otra vez juntos a la cafetería y el camarero encontró de nuevo la solución. Lázaro, por su cuenta, también había ido descifrando los ejercicios pero solo hasta llegar al número 8. Este lo había estudiado concienzudamente pero no encontraba una relación entre los datos que presentaba el ejercicio. Le pidió al camarero que le explicara cómo había llegado a la conclusión de que el resultado era 27´312.

- Si 16 cuadrados ocupan la superficie de un gran cuadrado y esto nos dice que es igual a 16 x 16 tenemos que por lógica… - El camarero comenzó a exponer la solución de forma metódica - …y por otro lado nos es fácil conocer el valor de la hipotenusa de los dos triangulo que forman el tejado. Después, es solo sumar todos los perímetros

La explicación del camarero hacía que aquel ejercicio pareciese sencillo, como un juego de niños, lo que irritó aún más a Lázaro. Pablo, que permaneció atento a la explicación esperó a que el camarero se alejase de la mesa para preguntarle a su compañero

- ¿Qué piensas ahora? Te acaba de demostrar como lo ha hecho y reconóceme que tiene su lógica
- El verdadero problema que veo yo es que la teoría de que este camarero sea una mente privilegiada pone el mundo al revés. Me dices en serio que el tío que cada mañana me sirve el café con leche sin espuma y unta mi tostada de mantequilla con poca cantidad pero sin dejarse ningún borde, como yo le exijo porque soy el que pago, ¿es mucho más listo que nosotros? No tiene sentido ¿Qué coño hace trabajando de camarero entonces?
- Este estudio, que deberías haberte leído con más interés, está basado en que hay diferentes tipos de inteligencia. Una persona que es capaz de comprender el universo puede no tener aptitudes para atarse bien los zapatos
- Tócame los cojones Pablo. Todos tenemos diferentes habilidades pero si eres gilipollas eres gilipollas
- Yo solo te digo lo que dice el estudio

Capitulo 6

Lázaro abrigaba cada vez más dudas. Le desesperaba no ser capaz de ver dónde estaba el truco, tenía claro que estaban jugando con él y hasta ahora no había logrado desenmascarar al responsable, pero tenía preparado un AS en la manga. La solución de la pregunta número 20 estaba en blanco y por lo tanto nadie de su entorno podría conocer el resultado. Era un código de seis números que se debía introducir en un apartado de acceso restringido de la Web del proyecto Mindsees. El nivel de seguridad era 5, el máximo, ni él ni su compañero conocían el código, de hecho le habían asegurado que solo dos de los creadores del proyecto conocían la solución. Había decidido proponerle al camarero que resolviera el último ejercicio antes de que fuese publicado en los periódicos. Tenía claro que esto suponía saltarse los protocolos pero estaba dispuesto a todo para demostrar que aquello no era más que una farándula, un simple juego de trileros.

Al amanecer, antes de entrar en su oficina, se pasó por la cafetería. No tomó nada, solamente llamó al camarero y le dio un papel con un juego. Era el ejercicio número 20.

- Dame tú numero y luego te llamo a ver si lo has resuelto
- No tengo teléfono móvil. Le doy el de aquí
- ¿El de la cafetería? Ese lo tengo chaval. Te recuerdo que trabajo en el CNI

El camarero a pesar de no comprender la broma sonrió como respuesta a la mueca que dibujaron los labios de Lázaro. Había aprendido a hacer esas cosas para parecer uno más, alguien que no descolocara o enfadara a los que, en ocasiones, se intentaban comunicar con él.

Cuando a media mañana Lázaro y su compañero desayunaron en la cafetería el camarero no comentó nada nuevo, tenía el comportamiento de un día cualquiera, excepto que cuando disponía de un momento libre se enfrascaba en escribir sobre unas servilletas tocándose repetidamente la frente.

Lázaro reía por dentro. Se decía a sí mismo que esta vez había cazado al pájaro. “Sin el resultado anticipado eres tan estúpido como los demás”. “¿Cuánto vas a tardar en reconocer tú derrota?”. Poco antes del medio día, desde su oficina decidió llamar a la cafetería con el tono irónico de los que se saben vencedores.

- ¿Has conseguido resolver el juego?
- Sí, sí. Ahora mismo lo acabo de conseguir. Este ha sido complicado
- ¿Lo tienes? Dame el código inmediatamente

Lázaro apuntó con cierto nerviosismo los seis números justo antes de recibir una llamada de su jefe que le pidió que subiera inmediatamente a su despacho. La conversación fue tensa, Lázaro no había escondido su malestar con aquel proyecto entre sus compañeros y como era de esperar aquellos comentarios habían subido a las plantas superiores del CNI.

- Su obligación es obedecer sin opinar. ¡¡Maldita sea!! ¿Es que no comprende que su actitud puede poner en peligro este proyecto?
- Desde un principio fui sincero, no creo en él, pero en ningún momento creo haber puesto nada en peligro
- Por los pasillos del CNI corren opiniones y comentarios sarcásticos suyos sobre este proyecto. Si esta información sale de aquí y se filtra que una de las personas que hemos puesto al cargo del proyecto es su máximo detractor y se lo toma a broma, nos vemos todos en la calle. Así que vuelva a su trabajo y muéstrese prudente y sobre todo, profesional

Lázaro había estado nervioso durante la reunión, pero a la vez ausente. Se había mordido la lengua para no decir que todo aquel proyecto era parte de un engaño porque necesitaba poder demostrarlo y ahora ya tenía una forma de hacerlo. Entró en el panel y escribió uno a uno los números que le había pasado el camarero. El monitor cambió de color y en el centro de su pantalla se podía leer perfectamente “Código erróneo”. Lázaro rió a carcajada limpia “Lo sabía. Es un impostor” Este hijo de puta no sabe con quién se la está jugando. Llamó a la cafetería para regodearse

- Los números no funcionan amigo. Te has equivocado
- Eran los correctos. Estoy seguro
- Pues resulta que no. Todo esto empieza a parecer lo que es. Una gran mentira
- No cuelgue, los calcularé de nuevo y se los paso

Justo cuando Lázaro terminó de apuntar los números, su compañero Pablo, lo llamó por teléfono

- ¿Qué está pasando Lázaro? Acabo de recibir una bronca descomunal del jefe por tú culpa y para colmo me ha saltado un aviso de que alguien ha intentado resolver el problema número 20
- Estoy a punto de demostrar que todo esto es una farsa y me da igual quién caiga. Me estáis jodiendo y me he dicho que ya basta
- Pues más vale que lo demuestres porque si no el que estás bien jodido eres tú

Tras una larga discusión con su compañero. Lázaro se dispuso a introducir el código de nuevo cuando al hacerlo se dió cuenta de que los últimos números que le había dado el camarero eran totalmente distintos a los anteriores, ninguno coincidía, lo que le pareció otro disparate más. Introdujo los nuevos datos en la plataforma y el resultado fue idéntico “Código erróneo”. Estuvo un rato regocijándose “Ahora sé que estabais mintiendo”, solo necesitaba saber con exactitud como lo habían hecho, porqué y quién estaba involucrado. Llamó de nuevo a la cafetería.

- Como suponía estos datos también son erróneos
- ¿Está seguro señor? Yo creo que son correctos, como los otros que le di
- Jajaja ¿Cómo que estos son los correctos? Me has dado números totalmente diferentes las dos veces
- Claro
- Sigues obstinado en tu farsa. Si unos hubiesen sido correctos, por lógica los otros no. Y lo peor para ti, es que ningún código ha sido el correcto
- Los primeros eran correctos en su momento y los segundos en el suyo. Este acertijo va referenciado al tiempo. Cuando sacas la solución, esta solo es válida durante diez minutos
- ¿Me tomas por gilipollas? A ver, calcula los números y me los das para que los escriba directamente
- Es que mi jefe se está enfadando porque…
- Me cago en la ostia puta!! Deja de buscar excusas. Si no me das el código ahora mismo bajo a la cafetería y os reviento el negocio

Uno a uno, el camarero calculó los números que conformaban el nuevo código que Lázaro fue introduciendo en la plataforma hasta completarlos y pulsar de un fuerte golpe la tecla Enter. La pantalla del monitor dudó unos segundos hasta reflejar un mensaje “Código Correcto”. Lázaro colgó el teléfono sin ser capaz de decir nada y se quedó mirando ensimismado aquellas dos palabras que se repetía una y otra vez como si en ellas se encerrara un enigma indescifrable.

Capitulo 7

Todos los implicados en aquel proyecto recibieron el aviso de que se había resuelto el ejercicio número 20 antes de tiempo. El teléfono de Lázaro Sarasola no paraba de sonar e incluso uno de los “del cielo” se comunicó directamente con él para pedirle explicaciones. El protocolo le exigía hacer un informe con todo detalle de lo sucedido. Lázaro tenía en mente dos posibles soluciones, dos relatos distintos, casi antagónicos. ¿Había sido todo una trampa o realmente aquel camarero tenía una mente prodigiosa? Necesitaba hablar con él pero quería hacerlo en persona.

Al acercarse a la cafetería, vio como el dueño corría de un lado a otro pero no lograba ver al camarero. Se acercó a la barra a preguntar por él.

- Ese ya no trabaja aquí
- ¿Por qué? ¿Qué ha pasado?
- Lleva varios días muy despistado pero lo de hoy ha sido el colmo. Todo el día apuntando números sin sentido en servilletas y pegado al teléfono hablando con no sé quién. Lo he echado esta tarde, le he dicho que no vuelva. No piense mal de mí, yo le di trabajo aunque nada más hablar con él me di cuenta de que muy listo no era, le faltaba algo. Conocía la profesión y me pareció buen chaval. Puede decirse que lo contraté por pena ¿Dónde iba a encontrar trabajo alguien como él?
- ¿Dónde vive?
- Ni idea. Él venía aquí cada mañana. Trabajaba, le pagaba y se iba. No había compromiso
- ¿Se refiere a que no tenía contrato?
- No, pero se lo iba a hacer, lo que pasa es que con una cosa y con otra los días pasaban… Bueno, ahora eso ya no importa
- Tiene que haber alguna forma de localizarlo. No puede desaparecer así
- Pues sinceramente no se me ocurre como

El proyecto Mindsees en el Centro Nacional de Inteligencia Español saltó por los aires. Estaba diseñado para encontrar personas capaces de alcanzar el nivel 16. Ese nivel en sí mismo ya era una meta. Tan solo en dos ocasiones, una persona en Japón y otra en Canadá, habían resuelto el Ejercicio número 20, pero nunca en un solo día como reflejaba el informe del CNI español. La investigación, que a día de hoy continúa abierta, está repleta de incógnitas sin resolver.

Lázaro Sarasola y su compañero fueron expedientados llevándose él la peor parte ya que fue sancionado con un año de suspensión de empleo y sueldo. Año que dedicó a buscar a aquel camarero que cada mañana le servía el café sin espuma y untaba su tostada de mantequilla, con poca cantidad pero sin dejarse ningún borde.

Fin

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