Miercoles, 19 de Junio 2019
 Localidad:  
 Comarca:  
Asociación de Mujeres Empresarias de la Provincia de Almería, ALMUR

Opinión - Rafael Salazar
Of. Vicepresidencia IU en Almería - 13/08/2016

Javier Verdejo: recordar la lucha por la democracia

No creo en la suerte, tampoco en las versiones oficiales

Almeria 24h
Compartir en Facebook


Javier Verdejo: recordar la lucha por la democracia


PUBLICIDAD

En la trasnoche del 13 al 14 de agosto de 1976 fue segada la vida de Francisco Javier Verdejo Lucas, 19 años, estudiante de biología. La versión que aún hoy consta como oficial es que el guardia civil que le dio el alto tropezó. Qué mala suerte que al dar el alto tropiece un policía. Qué mala suerte que se le dispare el arma. Qué mala suerte que no llevara seguro. Qué mala suerte que a quien huía le diera la bala. Qué mala suerte que le entrara por la garganta. Qué mala suerte que el orificio de salida estuviera en el occipital. Qué mala suerte que no se analizara la sangre hallada en la pared de la caseta de baño. Qué mala suerte que la diligencia la abriera y cerrara un juzgado militar.

No creo en la suerte, tampoco en las versiones oficiales. 1976 fue un año especialmente cruento. Gonzalo Wihelmi cuenta 34 víctimas mortales de violencia política estatal ese año. Las fuerzas democráticas, con CCOO a la cabeza, empujaban hacia la libertad, hacia una sociedad donde el pan y el trabajo fueran una realidad. En ese combate se concitaron muchos españoles, muchas personas que pusieron lo mejor de ellas para enterrar la represión. Ese año de 1976, bajo el estado dirigido por Juan Carlos Borbón, 34 de esos españoles que estaban peleando por los derechos de todos perdieron la vida, víctimas de la represión de un estado que se negaba a admitir libertades democráticas y derechos sociales.

Libertades y derechos que, al menos formalmente, serían proclamados por la Constitución 28 meses después de la muerte de Javier. Libertades y derechos que no habrían existido en España sin Javier y sin muchos otros que preñaron de ilusión, de esperanza, de esfuerzo por un futuro común, las tierras de España. 1976 fue el año en que Pescadería, casi al unísono, clamó por el salario. Fue también el año de las multas a quienes se expresaban de forma democrática.

Y Javier no murió solo. La acción de reivindicación de “Pan, Trabajo y Libertad” la hacía con otros compañeros que sobrevivieron. En su funeral estuvo acompañado por centenares de almerienses que estaban ya construyendo un país nuevo, y que con su presencia desafiaban a un régimen mucho más identificado con la acción mortal que con las aspiraciones de las gentes, que tan bien reflejaba la pintada truncada.

Ahora que el Parlamento de Andalucía tramita la Ley de Memoria Democrática de Andalucía, ahora que es preciso afirmar los valores democráticos como valores comunes frente a los intentos de involución, recordar a Javier es recordarnos a todos los habitantes de Almería lo extremadamente duro que fue conquistar un espacio de libertad, recordar y reivindicar esos valores fundantes de una democracia: el derecho de opinión, el de expresión, en cuyo ejercicio fue muerto Javier, el de manifestación, el de asociación, el de sindicación; también los derechos sociales, que Javier reivindicaba en su pintada: el derecho al trabajo, a la educación, a la salud, a la jubilación.

Recordar la lucha por la democracia, y reivindicar los derechos, y exigir y compartir una educación en valores democráticos, es el meollo del concepto de memoria democrática, que es opuesto al concepto de memoria “histórica”, como estudio simple de hechos desprovistos de valoración, y desprovistos de carga de compromiso con los valores compartidos por una sociedad de personas libres.

La memoria democrática es la expresión de respeto a quienes con su vida, y su entrega, hicieron posible un espacio de convivencia, luchando en circunstancias tan adversas que llevó a algunos de ellos a dar la vida por los derechos comunes. Y es la expresión de respeto al ejercicio de esos derechos, y de condena sin ambages de todo límite a los derechos que no sea intrínseco al respeto del ejercicio ajeno de un derecho.

Expresión de ese respeto, en Almería tenemos declarados tres lugares de memoria: la portada de la cárcel del Ingenio, el monumento a los almerienses fallecidos en Mauthausen, y los refugios construidos para proteger a la población de los bombardeos fascistas. El cuarto puede ser el espacio donde Javier Verdejo fue muerto el 14 de agosto de 1976.

Rafael Salazar
Miembro del Grupo de Memoria Democrática de Izquierda Unida





12/08/2016 - .Almería - ¡PROHIBIR LAS VACACIONES!


11/08/2016 - .Almería - CUARENTA AÑOS JUNTO A TI, CAMARADA JAVIER VERDEJO


11/08/2016 - .Almería - 11A: hacia el II Renacimiento Andalusí (y II)


06/08/2016 - .Almería - EL HORROR DEL AUTOMATISMO




 Almeria 24h adaptado a problemas de visión  Almeria 24h para dispositivos Móviles  Seguir a Almeria24h en Twitter  Almeria 24h en Facebook  RSS de Almeria 24h